Sábado, 18 de noviembre de 2017
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INTERCAMBIOS
   
No llegaron en pateras. Ni camuflados entre la mercancías del transporte regular. Llegaron eso sí con el pelo revuelto, las ropas arrugadas y una mezcla de cansancio e ilusión que los ojos no querían disimular. Veinte horas de viaje en autobús. Cuarenta personas ilusionadas en un proyecto común. Venían de la Europa comunitaria, de Francia. Traían su lengua y sus costumbres abiertas sobre el mantel, regalos en las maletas, en las mochilas. Intercambios. Los esperaban cuarenta familias, cuarenta adolescentes. Les devolvían la visita que hubieran realizado un mes antes. Y durante una semana en el pueblo, en el instituto, se habló una mezcla extraña de francés-español y una especie de esperanto de la esperanza más parecido al lenguaje de las películas de indios: ¿Tú tomar una ducha? ¿Qué gustar a ti? Pero aquí no había indios ni vaqueros. Sólo adolescentes ilusionados, chicos y chicas conviviendo y comunicándose con gestos y palabras, abierto el diccionario de la amistad. En tiempos en que la Logse pesa como una losa con la presencia infinita de su aparato burocrático, aquí solo ha habido palabras, acta oral, pura kinesia de la amistad y la celebración. Montilla la patria chica, madre nutricia y acogedora, Sevilla, Granada, Córdoba, Andalucía, España. Señas de identidad de los pueblos en comunicación. Vacuna contra los priones del nacionalismo y la intolerancia.
 
Cuando el vecino se asoma a la tapia comunal y se le abren las puertas y se le invita a pasar, la educación ha de seguir transmitiendo valores de tolerancia y comunicación, de comprensión con lo otro, con lo distinto, con lo que nos hermana. Enriquecedora experiencia el intercambio de francés entre alumnos de Mansle y los IES de Montilla, Inca Garcilaso y Emilio Canalejo. Instituto que, por otra parte, visita en la actualidad centros educativos de Finlandia. Ejemplo para la reflexión. Ahora que volvemos los ojos a nuestra historia, con esa magnífica exposición del pasado Omeya en Medina Azahara ¿por qué no un intercambio con nuestros vecinos de patio? Esos que tras pasados esplendores nos llegan hoy con frío y ojos asombrados de incertidumbre por la pavorosa travesía del Estrecho.
 


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© 2007 María Rosal