Miércoles, 20 de septiembre de 2017
Presentación
Curriculum
Críticas
Hemeroteca
Publicaciones
Galería de imágenes
Enlaces
Contacto
 
   
Contra el canon patriarcal
 
Pese al notable avance social de la mujer en las últimas décadas, su creciente incorporación a puestos de responsabilidad y poder, el canon literario sigue mostrándose demasiado impermeable a la poesía escrita por mujeres. El tan cacareado boom de la literatura femenina no ha tenido, al menos hasta la fecha, un reflejo adecuado en los estudios literarios. De manera que no se ha variado sustancialmente el carácter patriarcal de nuestra tradición literaria canonizada. Ésta no sólo se muestra condescendiente con la producción poética de las mujeres, procurándole una posición subsidiaria, sino que obliga a las poetas del presente (que no “poetisas”) a escribir ignorando la mayor parte de lo que escribieron las poetas del pasado.
 
En su minucioso estudio preliminar a esta ambiciosa antología, María Rosal (Fernán-Núñez, Córdoba, 1961) documenta, cifra en mano, el extraño desajuste entre el boom de la literatura escrita por mujeres y la recepción de la misma. Una vez más es en el aula donde se vuelve más ostensible la asimetría entre ambos sexos. La revisión a la que Rosal somete los libros de texto publicados en las últimas décadas para la enseñanza secundaria no deja resquicio a la duda: en los doce manuales de Lengua y Literatura para 4º de Enseñanza Secundaria Obligatoria tomados como muestra se cita a 23 autoras frente a 160 varones; las diferencias en cuanto a textos antologados, también para el Bachillerato, resultan igualmente desproporcionadas, pues los manuales para esta etapa educativa editados entre 1998 y 2003 recogen poemas de 7 autoras, frente a 47 poemas firmados por hombres.
   
Sin duda, la poesía escrita por mujeres ha recibido un importante empuje a partir de antologías como las de Noni Benegas y Jesús Munárriz (Ellas tienen la palabra, Hiperión, Madrid, 1997) o Manuel F. Reina (Mujeres de carne y verso, La Esfera Literaria, Madrid, 2001), por no citar los anteriores esfuerzos de María Rosal, como  Doce poetas andaluzas para el siglo XXI (Colección Casa del Inca, Montilla, 2004), coeditada con Sharon Keefe Ugalde, y Poetas españolas de hoy (Cuadernos de Caridemo, Almería, 2004). No obstante la principal perversión del canon patriarcal se sustancia en su facilidad para prolongarse: sólo se disolvería esta necesidad de antologías poéticas “de mujeres” cuando la poesía escrita por mujeres escapara de su desplazamiento, de su segundo plano, algo que está más allá de las simples “cuotas” de participación. Desgraciadamente, la representación de las poetas en las antologías llamadas generales sigue siendo escasa, y ni siquiera antólogos poco sospechosos de sostener prejuicios sexistas deshacen esta desigualdad histórica, pues las dificultades de acceso a la publicación y divulgación que padecen las poetas sigue siendo mayor que la de sus colegas varones. Es el caso de las antologías de Castellet, Nueve novísimos poetas españoles (8 hombres, una sola mujer); García Martín en Treinta años de poesía española (22/1); Rodríguez Jiménez, en Elogio de la diferencia (29/6) o La lógica de Orfeo de Luis Antonio de Villena (15/2). De ahí que no oculte la autora su pretensión de ejercer una discriminación positiva recogiendo una amplia muestra de la poesía escrita por mujeres en las tres últimas décadas (es decir, la poesía femenina de la democracia), desde la sevillana Julia Uceda (1925) hasta la cordobesa Elena Medel (1985), pasando por Mª Victoria Atencia, Isabel Rodríguez, Juana Castro, Chantall Mayllard, Ángeles Mora, Blanca Andreu, Aurora Luque, Isabel Pérez Montalbán o Carmen Jodra, por citar algunas de las más de sesenta autoras incluidas en la muestra.
   
La propia María Rosal es una de las figuras destacadas de la actual poesía escrita por mujeres. Doctora en Teoría de la Literatura y del Arte y de Literatura Comparada por la Universidad de Granada, ha publicado, entre otros poemarios, Abuso de confianza (1995), Vuelo rasante (1996), Ruegos y preguntas (2001), Tregua (2001, Premio Ricardo Molina Ciudad de Córdoba de Poesía), La risacca del fuoco (2002), A pie de página (2002), Travelling (2002) y Otra vez Bartleby (2003), que le valió el Premio de Poesía Andalucía de la Crítica. Además de Académica Correspondiente de la Real Academia de las Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba, y de la Real Academia de Buenas letras de Granada, Rosal es profesora de Lengua y Literatura en la Universidad de Córdoba, de ahí que el presente volumen se proponga, entre otros fines, convertirse en un valioso manual para el aula, pensado contra los silencios y los olvidos a los que acostumbran los manuales de enseñanza secundaria en lo que concierne a nuestras autoras, que no hacen sino prolongar los olvidos y silencios de las antologías. Con voz propia no se limita a la simple recopilación de voces, sino que es al mismo tiempo una vindicación, un estudio crítico y un valioso material pedagógico. Para este último fin María Rosal incluye, en la última parte del volumen, una selección de poemas comentados por las propias autoras, amen de otras actividades para el aula, que en muchos casos invitan a los alumnos a reflexionar sobre la desajustada condición de la mujer en la literatura y en el mundo. Al cabo, esta revisión de la tradición literaria reciente nos invita a “leer de otra manera para poder enseñar de otra manera”.
   
  Mario Cuenca Sandoval

Volver al listado de artículos

 
© 2007 María Rosal