Miércoles, 20 de septiembre de 2017
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SONETOS PARA TRANSGREDIR
Antonio Moreno Ayora
   
María Rosal, una de las escritoras cordobesas con más obra publicada y con premios en su haber tan importantes como el Gabriel Celaya, Ana del Valle o Ricardo Molina, acaba de editar su último poemario A pie de página, colección de sonetos en la que demuestra un absoluto dominio del rigor y concreción exigidos para esta estrofa haciendo gala a la vez de una arriesgada y experimental técnica compositiva; no en vano es su nombre uno de los seleccionados en la reciente antología Un siglo de sonetos en español.
 
La obra, que ha sido hace poco presentada en Lucena (cuyo Ayuntamiento la edita), aparece fragmentada en cinco bloques unidos tanto por su intención general, la de recoger cuantos aspectos puedan considerarse marginales, fronterizos o añadidos a la realidad, cuanto por su tono expresivo, rayano en la búsqueda descarada del humor y la transgresión. Esta última, sin embargo, se orienta de diferentes maneras que el lector ha de ir descubriendo y no es igualmente perceptible en todos los sonetos. Transgredir supone, por una parte, mostrar un atrevimiento inusual en la confesión de la experiencia íntima del erotismo, volcado en sus más procaces y expresivas. Por esta línea, muchos poemas podrían ser definidos como oleadas de placer desbordado (“transgredamos la norma en la almenara”), intentos de sugerir un mundo de sensualidad sólo contenido por su léxico culto y atento siempre a los juegos conceptuales. “Poemas de Juana de Leviatán” y “Beatus Ille” son los dos apartados que exhiben el mayor grado de sugerencia y de procacidad lingüística. Transgredir significa, por otra parte, orientar la invención buscándole nuevos derroteros que trastocan la estructura del soneto, que la modifican con inesperadas estrategias textuales o la reorientan hacia los terrenos de la experimentación visual o ideográfica. Los sonetos del conjunto “Y otras paranoias” son, en este sentido, modélicos: en ellos predomina la idea de juego literario y la pretensión de recrear y remodelar versos de la tradición lírica hispana, los cuales María Rosal engarza personalmente dándoles unidad y novedad en el conjunto.
 
Hay en la obra diferentes pasajes (unos pertenecen a la primera parte y otros a la quinta) que tienen por motivo el proceso de creación literaria, el deseo de encontrar felicidad en un mundo enrarecido que hiere y atenaza, la puesta en escena de las desazones vitales (“Es urgente expulsar la sierpe del hastío”), o la exaltación de un acendrado sentimiento amoroso. En alguno de ellos (en “Divertimento”) se conforman también mensajes irónicos o de crítica social.
 
A María Rosal, que en la presentación del libro reconoció cuánto hay en sus páginas de expresión de placer, de epicureísmo y de sensualidad, debemos reconocerle ante todo la perfección técnica en la escritura de sonetos, y luego la capacidad de introspección para acercarse a temas casi tabú con una riqueza léxica, una capacidad metafórica y una exactitud conceptual admirables.
   
 
`A pie de página´. Autora: María Rosal.
 
Edita: Excmo. Ayuntamiento, Lucena, 2002.
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© 2007 María Rosal